{"id":1398,"date":"2013-10-03T05:35:16","date_gmt":"2013-10-03T05:35:16","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/joomla\/2013\/10\/03\/los-goles-psicologicos-y-su-santa-madre\/"},"modified":"2025-05-28T09:48:57","modified_gmt":"2025-05-28T07:48:57","slug":"los-goles-psicologicos-y-su-santa-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/2013\/10\/03\/los-goles-psicologicos-y-su-santa-madre\/","title":{"rendered":"Los goles psicol\u00f3gicos y su santa madre"},"content":{"rendered":"\n<p class=\" eplus-wrapper\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\" wp-block-table eplus-wrapper\"><table><thead><tr><th class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Bayer Leverkusen 2-1 Real Sociedad<\/th><\/tr><\/thead><tbody><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Champions League Grupo A &#8211; 02\/10\/2013<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Los alemanes son alemanes, del mismo modo que los andaluces son andaluces y los del Celtic de Glasgow, escoceses. A unos y a otros no pretendas cambiarlos porque resultar\u00e1 imposible. El tiempo ense\u00f1a las realidades y no te queda otra que convivir con ellas. Mi primer recuerdo de tierras germanas se remite al mes de abril de 1988 cuando al Bidasoa de balonmano le toc\u00f3 en suerte el Tusem Essen, algo as\u00ed como una bestia parda que le dio para el pelo con un 22-7 que en el descanso se intu\u00eda dram\u00e1tico con un 11-2 matador. \u00a1Dos goles en treinta minutos!<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Las gradas del Grugahalle estaban abarrotadas de gente entusiasta, familias completas que consideraban cada partido una fiesta. Padres hechos y derechos sacud\u00edan las carracas ante sus hijos como los indios cuando decid\u00edan atacar las caravanas. No acab\u00f3 el encuentro para cuando quisimos. Los jugadores, el entrenador, los acompa\u00f1antes lo pasamos fatal, viendo el castigo al que somet\u00edan a quienes trataban de aguantar el temporal sobre la cancha. Contaban con jugadores brutales. Desde el extremo Fraatz que nos hizo ocho tantos hasta los Gislason, Quarti, Spretizer o Peter Krebs, una fuerza de la naturaleza que sacud\u00eda estopa sin pasi\u00f3n.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">A\u00f1os m\u00e1s tarde, tanto con el balonmano como con el f\u00fatbol, recorr\u00ed diversos escenarios sin que cambiaran las constantes vitales: Orfeones espectaculares en las tribunas, ritmo trepidante en el desarrollo del juego, portentos f\u00edsicos y enormes dificultades para ganarles. El \u201csumma cum laude\u201d del atropello lo viv\u00ed en la final de la Recopa contra el Milbertshofen y los \u00e1rbitros Jug y Jelic de infausto recuerdo. Por estas cosas, cuando el sorteo nos puso como pareja de baile al Bayer Leverkusen tuve claro a lo que nos \u00edbamos a enfrentar. Arrasate, tambi\u00e9n, porque en la previa del partido destac\u00f3 la altura y la fortaleza del equipo de la aspirina.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">A la vista de las experiencias compartidas, cre\u00eda que lo m\u00e1s importante del partido estaba al principio, cuando las hordas teutonas se desmelenaran en busca del rival al que quer\u00edan someter. Cierto es tambi\u00e9n que guardaba mi saquito de esperanza ante una realidad que descubri\u00f3 el presidente del Bayern de Munich Uli Hoenes que un d\u00eda de hace poco m\u00e1s de diez a\u00f1os se atrevi\u00f3 a decir que \u201cEl Bayer Leverkusen no gana nunca\u201d. En aquel tiempo, l\u00edderes de la Bundesliga, con clara ventaja sobre el segundo clasificado a falta de tres jornadas, perdi\u00f3 la liga porque le temblaron las piernas y no supo rematar la faena. Esa maldici\u00f3n pesa y no se olvida. Otra cosa es que aparezca cuando los oponentes lo necesitan. Estuvimos cerca de prolongarla, porque el empate era nuestro y la victoria si en el camino hubieran ca\u00eddo de nuestro lado las ocasiones creadas.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Los alemanes son alemanes y les gusta la cerveza. Recuerdo un verano en un hotel de Malgrat en el que toda la clientela, talludita, proced\u00eda del pa\u00eds de do\u00f1a \u00c1ngela. Durante el d\u00eda se coc\u00edan al sol sobre la arena, al atardecer se vest\u00edan de medio gala y sal\u00edan a cenar. M\u00e1s tarde se beb\u00edan lo que no est\u00e1 escrito y terminaban cay\u00e9ndose de las sillas o rodando como peonzas. Era lo suyo. As\u00ed un d\u00eda y otro hasta que conclu\u00edan las vacaciones.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Preparando el partido entre semana recuper\u00e9 viejas sensaciones perdidas, sensaciones de un f\u00fatbol antiguo, largo, con poca especulaci\u00f3n en el centro del campo y con un poste el\u00e9ctrico en la vanguardia, Stefan Kissling, un \u201c9\u201d matador, como el Krebs del balonmano. Nada que se parezca a Seferovic, el estilete que de salida fue elegido en la formaci\u00f3n realista. En ella, la pareja Markel-Elustondo que siempre crea controversia m\u00e1s all\u00e1 del rendimiento. Su papel ayer fue determinante y positivo. Su esfuerzo no mereci\u00f3 un final tan injusto. El hecho de encajar dos goles en la prolongaci\u00f3n de cada tiempo puede incluirse en el sector de la mala suerte o en el de los miedos. Nos falta el cuajo de los equipos que saben manejar el final de un partido que hab\u00edamos dise\u00f1ado y controlado con eficacia. Los goles llamados psicol\u00f3gicos son fant\u00e1sticos si caen de tu lado, pero al rev\u00e9s&#8230;te acuerdas de su santa madre.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Hablaba al principio del miedo a las oleadas. No fue para tanto. Los renanos llegaban con peligro en las acciones a bal\u00f3n parado y en los remates posteriores de sus hombres altos. Eso se corrigi\u00f3 en el descanso. Si el llamado gol psicol\u00f3gico del final del primer tiempo pudiera acarrear dudas, la respuesta realista fue espl\u00e9ndida y pronto, con suspense, se restableci\u00f3 el equilibrio. A partir de ah\u00ed, parecimos m\u00e1s. El equipo se impuso en todas las l\u00edneas y llev\u00f3 peligro a la meta de Leno. Fueron los mejores momentos en los que debimos definir.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">La experiencia ense\u00f1a que estos equipos no dan su brazo a torcer hasta que el \u00e1rbitro no pita el final. Nunca est\u00e1n muertos. Hyppia se la jug\u00f3 cambiando toda su banda izquierda y sacando de la chistera la salida de Hegeler, el autor del gol de la victoria y el de los peligrosos pases precedentes. Fue una aparici\u00f3n vestida de crueldad.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><span style=\"line-height: 1.3em;\">Queda, m\u00e1s all\u00e1 de la decepci\u00f3n del resultado, valorar todos los esfuerzo, individuales\u00a0 y colectivos. Los realistas posiblemente jugaron anoche su mejor partido, m\u00e1s all\u00e1 de la eliminatoria con el Olympique. Si ese es el camino, lo celebramos. No s\u00e9 si con cerveza o con aspirinas para quitarme de encima el trancazo que me acompa\u00f1a desde hace d\u00edas. Estoy del viento sur y del pegajoso calor hasta&#8230;<\/span><span style=\"font-size: 11.0pt; font-family: 'Segoe UI';\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bayer Leverkusen 2-1 Real Sociedad Champions League Grupo A &#8211; 02\/10\/2013 Los alemanes son alemanes, del mismo modo que los andaluces son andaluces y los del Celtic de Glasgow, escoceses. A unos y a otros no pretendas cambiarlos porque resultar\u00e1 imposible. El tiempo ense\u00f1a las realidades y no te queda otra que convivir con ellas. 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