{"id":36,"date":"2010-05-29T20:46:27","date_gmt":"2010-05-29T20:46:27","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/joomla\/2010\/05\/29\/primavera-en-sevilla\/"},"modified":"2023-06-22T20:03:34","modified_gmt":"2023-06-22T18:03:34","slug":"primavera-en-sevilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/2010\/05\/29\/primavera-en-sevilla\/","title":{"rendered":"Primavera en Sevilla"},"content":{"rendered":"<p>\nMontamos en calesa. La primavera sevillana ti&ntilde;e de malva las copas de muchos &aacute;rboles. La flecha de La Giralda se levanta hacia el cielo azul, sin nubes. Da gusto pasear. Quise volver a la Capilla de los Marineros. La Calle Pureza no es hermosa, pero alberga en esta iglesia la muy venerada Esperanza de Triana, a la que tanta devoci&oacute;n guardan miles de sevillanos. Merece la pena. Lo mismo que la cercana Parroquia de Santa Ana.\n<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nMuy cerca de all&iacute; se encuentra el Guadalquivir y su calle Betis, plagada de garitos para comerte unas tapas o tomarte unas copas. Todo seg&uacute;n la hora. Tambi&eacute;n el Altozano. Decidimos desayunar en una terraza de esa plaza, en la cafeter&iacute;a del mismo nombre. Zumo, caf&eacute; con leche y tostada con aceite. &iexcl;Gloria bendita!. Cruzamos bajo la solana el Puente de San Telmo tratando de llegar a la catedral, camino del barrio de Santa Cruz. El&nbsp; term&oacute;metro no se apiada. No hay un solo velador vac&iacute;o en la Plaza de Do&ntilde;a Elvira. Lleno. Llegamos a la de los Venerables Sacerdotes. Todas las terrazas preparadas para dar comidas. S&oacute;lo queremos agua. Nos autorizan a sentarnos un rato con la solemne palabra de marcharnos pronto, antes que lleguen los turistas. <\/p>\n<p>\nEn la mesa conjunta una familia italiana decide compartir mel&oacute;n con jam&oacute;n. Sana envidia. All&iacute; se ubica Santa Rufina, un centro dedicado al pintor Vel&aacute;zquez. Entramos hasta el enrejado patio. M&aacute;s fotos de recuerdo. Hemos quedado como tantas veces en Casa Modesto, calle Cano y Cueto, junto a los Jardines de Murillo. Nada de terraza al aire libre. Mejor el fresquito acondicionado. Dos mesas con seguidores de la Real y una familia que celebra una comuni&oacute;n. Los m&aacute;s cercanos a nosotros son dos parejas de gente joven y enamorada.\n<\/p>\n<p>\nEl establecimiento y sus camareros hace tiempo que superaron el list&oacute;n de la experiencia. Tienen tablas y se nota que est&aacute;n acostumbrados al tute de sacar adelante el curro. Mesa compuesta por seis enviados especiales de la &quot;canallesca&quot; guipuzcoana.&nbsp;Se habla, c&oacute;mo no,&nbsp;del partido de la noche contra el Betis. Huele bastante a decisivo. Con las ca&ntilde;as de rigor llegan los platos de casi siempre: Jam&oacute;n de bellota, Fritura Modesto, puntillitas, habas de temporada y presa ib&eacute;rica a la parrilla. Todo compartido menos el postre. Predominan los helados. Pero, de repente, una sorpresa. Tres tunos con su traje, pasando calor de lo lindo y haciendo sonar sus la&uacute;des. Cantamos. M&aacute;s bien, canto, porque por aquello de la edad soy el &uacute;nico que se las sabe, aunque cuando interpretan &quot;Clavelitos&quot; se suma m&aacute;s gente al coro.\n<\/p>\n<p>\nLlega el match. Comienza a las nueve de la noche y entre una cosa y otra se hace tarde. Nos han dado las doce y media. Cogemos un taxi en el Hotel Al-Andalus y le pedimos al conductor que nos lleve donde quiera, que queremos picar. Su primera intenci&oacute;n fue llevarnos a El Serranillo junto a la calle Adriano, cerca de La Maestranza, pero las persianas estaban bajadas. A su lado, &quot;El Buzo&quot; las manten&iacute;a alzadas. La primera ca&ntilde;a, de trago. Luego, jam&oacute;n que cortaron a la vista, m&aacute;s puntillitas y unas estupendas tortillitas de camarones.&nbsp; Es tarde. Un taxi nos lleva al hotel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Montamos en calesa. La primavera sevillana ti&ntilde;e de malva las copas de muchos &aacute;rboles. La flecha de La Giralda se levanta hacia el cielo azul, sin nubes. Da gusto pasear. Quise volver a la Capilla de los Marineros. 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