{"id":378,"date":"2022-02-28T10:25:00","date_gmt":"2022-02-28T10:25:00","guid":{"rendered":"https:\/\/elbeaterio.es\/?p=378"},"modified":"2025-05-30T17:58:33","modified_gmt":"2025-05-30T15:58:33","slug":"vladis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/2022\/02\/28\/vladis\/","title":{"rendered":"Vladis"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\" wp-block-table eplus-wrapper\"><table><thead><tr><th class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Real Sociedad 1-0 CA Osasuna<\/th><\/tr><\/thead><tbody><tr><td class=\"has-text-align-center\" data-align=\"center\">Jornada 26 Liga &#8211; 27\/02\/2022<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Cuando le conoc\u00ed era un ni\u00f1o de unos doce a\u00f1os. Rubio, de ojos azules, cari\u00f1oso, educado, asustado y sorprendido. Llegaba a casa de unos amigos que le acog\u00edan durante los meses de verano. Estaba afectado por la explosi\u00f3n de la central de Chernobyl y su salud sufr\u00eda quebrantos. Vladislav era su nombre, aunque todos le conoc\u00edamos por \u201cVladis\u201d. Aterriz\u00f3 en un avi\u00f3n junto a otros ni\u00f1os que proced\u00edan del mismo lugar. Todo su equipaje consist\u00eda en una mochilita. Dentro tra\u00eda el pasaporte, un cepillo de dientes, un par de mudas y una fotograf\u00eda de sus padres. Correspond\u00eda al d\u00eda de su boda, ataviados con el traje t\u00edpico de Ucrania. No hablaba ning\u00fan idioma que no fuera el suyo, pero aprendi\u00f3 castellano a gran velocidad. Se fijaba en todo. La inteligencia le ayudaba a procesar las cosas de modo admirable. Era muy futbolero y su \u00eddolo no era otro que Andrij Shevchenko. Entonces militaba en el D\u00ednamo de Kiev. Le gustaba hablar de f\u00fatbol. Disfrut\u00f3 mucho el d\u00eda en que acudi\u00f3 a Anoeta<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">En ese primer verano o en otro posterior, la Real jugaba en Garmendipe un amistoso frente al Lagun Onak. Sab\u00eda a lo que me dedicaba y le llev\u00e9 a ver el partido. Al final nos quedamos unos minutos esperando a que salieran del vestuario Edgaras Jankauskas y Dmitri KhoKhlov. Se detuvieron a saludar. Les expliqu\u00e9 qui\u00e9n era y hablaron todos en su idioma. Los dos se mostraron muy cari\u00f1osos con el chaval. Alucinaba, porque le pareci\u00f3 un sue\u00f1o poder charlar con jugadores de primer nivel que eran inaccesibles para los ni\u00f1os como \u00e9l. Proced\u00eda de una poblaci\u00f3n muy peque\u00f1a, casi pastoril. Viv\u00eda con sus padres, una abuela y su hermano peque\u00f1o en una casa muy humilde. En invierno soportaban temperaturas que alcanzaban los veinte bajo cero. Contaban con algo de ganado, del que viv\u00edan y com\u00edan. \u00bfLujos? Ninguno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Cuando llegaba el momento de las despedidas, all\u00e1 por septiembre, iba cargado de maletas y paquetes. Volv\u00eda con mucha ropa, productos de alimentaci\u00f3n y lo que hiciera falta con el fin de que las cosas fueran lo m\u00e1s llevaderas posible. Aquel ni\u00f1o fue creciendo y gracias a las ayudas pudo estudiar. Se dio cuenta muy pronto de lo que aquello supon\u00eda. Se licenci\u00f3 en medicina con los a\u00f1os, se enamor\u00f3 de la madre de su hija y hoy trabaja en un hospital de Ucrania, en Tern\u00f3pil que es la ciudad en la que reside. No est\u00e1 lejos de Kiev, ni de las fronteras con Moldavia y Polonia. Os pod\u00e9is imaginar que estos d\u00edas le he recordado un mont\u00f3n de veces, porque personas como \u00e9l, con todo lo que llevan en la mochila del camino, no se merecen lo que est\u00e1n soportando. Las \u00faltimas noticias que me llegan se refieren al traslado por carretera de su mujer e hija hacia la frontera de Polonia, tardando una hora en recorrer quinientos metros. La intenci\u00f3n era dejarles en la frontera y regresar a la guerra. No sabe lo que es un arma y en su vida ha pegado un tiro, ni con una escopeta de pl\u00e1stico cuando jugaba siendo ni\u00f1o. Por su casa no pasaban los magos de Oriente, ni cosa parecida. Seguro que se hace mil preguntas sin obtener respuestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Por lo general, nos encanta quejarnos. Cuando conoces situaciones como la que os acabo de relatar da un poco de verg\u00fcenza lloriquear. Mientras a esa gente la piel se le hace jirones, los dem\u00e1s nos sumimos en la cr\u00edtica con los sistemas que utiliza el entrenador, la elecci\u00f3n de jugadores para los partidos decisivos, el txupinazo de carnavales, los desfiles de disfraces, la crisis de un partido pol\u00edtico, el precio del gas y de la luz, adem\u00e1s de la gasolina. Lo mismo que la temporada de la sidra, el uso de mascarillas en interiores y otras cuestiones que nos pueden parecer trascendentales. En esta sociedad de contrastes tan brutales, viene bien resetear y tratar de situarse en el punto exacto. Aparece en mi memoria un libro de Jos\u00e9 Mar\u00eda Diez<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Alegr\u00eda, cuando se preguntaba qu\u00e9 credo daba sentido a su vida y encontr\u00f3 la esperanza. Es lo que debiera hacer la Real despu\u00e9s de los \u00faltimos resultados, la consecuencia de los mismos y lo que se sustancia tras las decepciones. Con los lesionados a cuestas, las ausencias notables, la llegada de Osasuna significaba la primera oportunidad para reencontrarse y afrontar desde la nueva casilla de salida, el camino hacia el objetivo que ahora se persigue. Lo entendi\u00f3 el entrenador que dispuso una alineaci\u00f3n inesperada. Pienso en el concurso del restaurante Txuleta. Ser\u00eda maravilloso que los participantes trataran de adivinar el once inicial. Seguro que el ganador consegu\u00eda una pata de vaca como premio. No hay individuo en la tierra capaz de acertar la escuadra de salida. No fue un encuentro de chuparse los dedos, quiz\u00e1s el bal\u00f3n circul\u00f3 m\u00e1s despacio de lo recomendable, pero a estas alturas del ejercicio lo \u00fanico que sirve es sumar, sumar y sumar. M\u00e1s all\u00e1 de la victoria que vale su peso en oro, encontrarte con Asier Illarramendi, con el brazalete de capit\u00e1n, la eterna sonrisa, disputando setenta minutos de juego conlleva un plus. Lo mismo que descubrir las caracter\u00edsticas de Najs en una banda, las de Ander Mart\u00edn en la otra, las de Alex Sola, las de Gorosabel en la izquierda y las de Aritz Elustondo, siempre dispuesto a llenar de titulares las cr\u00f3nicas de un partido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Su gol fue determinante porque decidi\u00f3 el encuentro. Lleva cuatro y todos han sido decisivos. El beasaindarra es un integrante de la defensa que un domingo m\u00e1s se comport\u00f3 de modo impecable junto a sus compa\u00f1eros de l\u00ednea. Otra puerta a cero, con una disciplina t\u00e1ctica a prueba de bombas, y con Pacheco y Le Normand transmitiendo un aplomo enorme, sin perder de vista a Remiro. Todo era necesario en eso que llaman \u201cpartido t\u00e1ctico\u201d en el que no qued\u00f3 nada en manos de la intuici\u00f3n. Se conocen mucho los dos entrenadores como para sorprender desde planes imprevistos. Una acci\u00f3n a bal\u00f3n parada, los famosos peque\u00f1os detalles, dejaron los puntos en casa, rompieron la din\u00e1mica de los \u00faltimos resultados y servir\u00e1n, eso espero, para llevar con normalidad la traves\u00eda hasta llegar a puerto. Es cierto que todav\u00eda esta semana quedan flecos del desmadre competitivo y que el equipo disputar\u00e1 dos partidos lejos del hogar. Recuperar\u00e1 el de Mallorca y visitar\u00e1 el Bernabeu. \u00a1Hay tarea!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Real Sociedad 1-0 CA Osasuna Jornada 26 Liga &#8211; 27\/02\/2022 Cuando le conoc\u00ed era un ni\u00f1o de unos doce a\u00f1os. Rubio, de ojos azules, cari\u00f1oso, educado, asustado y sorprendido. Llegaba a casa de unos amigos que le acog\u00edan durante los meses de verano. 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