{"id":4011,"date":"2008-09-19T08:54:00","date_gmt":"2008-09-19T08:54:00","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/joomla\/2008\/09\/19\/edu-alonso-decide-colgar-las-botas\/"},"modified":"2023-07-02T15:50:16","modified_gmt":"2023-07-02T13:50:16","slug":"edu-alonso-decide-colgar-las-botas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/2008\/09\/19\/edu-alonso-decide-colgar-las-botas\/","title":{"rendered":"Edu Alonso decide colgar las botas"},"content":{"rendered":"<p>\nEdu Alonso (Bilbao, 30 de mayo 1974), la banda derecha de un buen equipo de f&uacute;tbol, decidi&oacute; poner fin a su carrera deportiva, colgando las botas de f&uacute;tbol&nbsp; en el club donde pas&oacute; los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su actividad, el Deportivo Alav&eacute;s.\n<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nNo se retira pisando hierba, sino rescindiendo el contrato en los despachos. Le hubiese gustado lo contrario. Las cosas no han sido f&aacute;ciles para &eacute;l en una entidad convulsa por las situaciones. Seis temporadas en el cuadro albiazul. Los &uacute;ltimos, atormentado por la gesti&oacute;n Piterman, la conversi&oacute;n a nuevas realidades y la derivaci&oacute;n a la Ley Concursal en la que el club se encuentra inmerso. <\/p>\n<p>\nEn medio no han faltado brillantes momentos. Desde sus inicios en el filial del Athletic hasta su debut con la primera plantilla rojiblanca (17 de noviembre de 1996), se advirti&oacute; la presencia de un futbolista capaz de ocupar con acierto cualquiera de los puestos del flanco derecho, tanto en ataque como en defensa, el puesto espec&iacute;fico en el que concluye su carrera.\n<\/p>\n<p>\nLos pasos previos a la llegada a Vitoria le condujeron a los vestuarios del &Eacute;ibar, Salamanca y Uni&oacute;n Deportiva Las Palmas. En ellos rindi&oacute; como el futbolista de talla que es. La velocidad en la llegada, el regate y la calidad de sus centros ofrecieron siempre la imagen de un futbolista de rendimiento. Su ilusi&oacute;n, comentada muchas veces, de jugar en la Real Sociedad no pudo consumarse, pese a que en alg&uacute;n momento las posturas se acercaron.\n<\/p>\n<p>\nLe conozco desde hace a&ntilde;os. Jam&aacute;s le vi enfadado con nadie. En su despedida, se reflejaron muchas de las virtudes que corresponden a su calidad como persona: &quot;Quiero agradecer al club vitoriano el hecho de haberme dado la oportunidad de defender sus colores durante seis temporadas, ya que he podido vivir momentos bonitos e inolvidables para m&iacute;, como una competici&oacute;n europea (Copa de la UEFA) o vivir un ascenso a la Primera Divisi&oacute;n&quot;. Ni una sola mala palabra, ni un mal gesto, pese a vivir momentos duros y desesperantes.\n<\/p>\n<p>\nEn el tramo final de su carrera las lesiones musculares se cebaron en &eacute;l y su rendimiento no pudo ser el deseado. Sin embargo, no se marcha arrastrado por las circunstancias: &quot;Me voy de Vitoria con la cabeza bien alta y no por la puerta de atr&aacute;s&quot;.\n<\/p>\n<p>\nA veces, las trayectorias de los deportistas se valoran m&aacute;s desde los logros, los resultados, las cifras, y no tanto por la capacidad del jugador respecto de aglutinar vestuarios, de ayudar a sus compa&ntilde;eros, solidariz&aacute;ndose con los proyectos colectivos e individuales. Todo le ha servido para contar con el reconocimiento de muchas personas dentro y fuera del terreno de juego. Ese valor, aunque no est&eacute; en alza, perdura.<span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edu Alonso (Bilbao, 30 de mayo 1974), la banda derecha de un buen equipo de f&uacute;tbol, decidi&oacute; poner fin a su carrera deportiva, colgando las botas de f&uacute;tbol&nbsp; en el club donde pas&oacute; los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su actividad, el Deportivo Alav&eacute;s.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"editor_plus_copied_stylings":"{}","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-4011","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentarios-2008-2009"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4011","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4011"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4011\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6155,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4011\/revisions\/6155"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4011"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4011"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4011"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}