{"id":4250,"date":"2011-09-05T07:33:07","date_gmt":"2011-09-05T07:33:07","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/joomla\/2011\/09\/05\/sentencia-inesperada\/"},"modified":"2023-07-02T16:12:47","modified_gmt":"2023-07-02T14:12:47","slug":"sentencia-inesperada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/2011\/09\/05\/sentencia-inesperada\/","title":{"rendered":"Sentencia inesperada"},"content":{"rendered":"<p>\nLa bandera de la Concha de 2011 no pasar&aacute; desapercibida. Sin disputarse la jornada definitiva cuenta con muchas historias que guardarse en el zurr&oacute;n. Comenz&oacute; el jueves en la jornada clasificatoria, cuando los cron&oacute;metros confirmaron que el tiempo de Orio no era mejor que el de las siete tripulaciones que se clasificaron. Dicho as&iacute;, parece suave, pero convendr&iacute;a no perder de vista que los aguiluchos llevaban dos d&eacute;cadas, veinti&uacute;n a&ntilde;os, sin faltar a la cita.\n<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nLa regata de este domingo les ech&oacute; en falta a ellos, a muchos de sus seguidores y a quienes tienen por costumbre apostar con los amarillos por medio.&nbsp; Y sigui&oacute; el domingo&#8230; <\/p>\n<p>\nSe hab&iacute;an anunciado viento, lluvia y olas. Incluso se ajustaba tanto el momento del cambio de direcci&oacute;n del aire, de las corrientes y de la trapalla que todo empez&oacute; a moverse desde el momento en que se sortearon las calles. Urdaibai y Kaiku, que no se llevan mucho, quedaron en las esquinas, lejos una de la otra para que no existieran tentaciones. Los azules enfilaron a balizas y los verdes se desquiciaron, cada vez m&aacute;s, a medida que comprobaban que la tripulaci&oacute;n de Bermeo se iba y cobraba una ventaja demencial e inesperada. Por las calles de en medio, Pedre&ntilde;a y la Donostiarra haciendo camino, viendo que les pasaban por babor y estribor. Llegaron a meta como y cuando pudieron.\n<\/p>\n<p>\nEl reloj les dio a todos una mala noticia porque el minutaje fue alto y porque en cualquier circunstancia esos tiempos alejaban&nbsp;la posibilidad de &eacute;xito. Pero con una puntualidad exquisita, sopl&oacute; el c&eacute;firo, movi&oacute; lo inamovible y en pocos minutos se mont&oacute; un bel&eacute;n. Las cuatro tripulaciones no eran capaces de agarrar las estachas, las palcas parec&iacute;an de adorno. Vol&oacute; por los aires la publicidad, se desconectaron los monitores, no hab&iacute;a se&ntilde;al, los enlaces y las parab&oacute;licas se tambaleaban, las pantallas daban una negra se&ntilde;al, se mojaban los aparatos de transmisi&oacute;n, temblaban los chiringuitos. Caos en toda regla.\n<\/p>\n<p>\nAl final,&nbsp;&nbsp;un juez consigui&oacute; bajar bandera. Las traineras arrearon como pudieron. Metieron agua en los barcos a litros, o a paladas. El reloj corr&iacute;a demasiado. Las embarcaciones, no. En la maniobra exterior, ni Astillero, ni Hondarribia, ni San Juan, ni Tir&aacute;n ten&iacute;an nada que hacer. Las cuatro eliminadas en un largo.\n<\/p>\n<p>\nCuando todo concluy&oacute; se abrieron las bocas de sorpresa, como los &iexcl;oooohhhh! en noches de fuegos artificiales. Y es que a esta hora Urdaibai sale de paseo con la bandera bajo el brazo. La Donostiarra se frota los ojos y ni se lo cree.&nbsp;Todo lo contario, el resto. As&iacute; las cosas, nos queda un pr&oacute;ximo domingo descafeinado, porque saber si San Juan remonta a Hondarribi por la sexta plaza parece poco argumento, pero el mar, la mar, dicta siempre sentencia inesperada e incontrolable.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La bandera de la Concha de 2011 no pasar&aacute; desapercibida. Sin disputarse la jornada definitiva cuenta con muchas historias que guardarse en el zurr&oacute;n. 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