{"id":4469,"date":"2012-11-27T21:45:09","date_gmt":"2012-11-27T21:45:09","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost\/joomla\/2012\/11\/27\/el-cese-de-emery\/"},"modified":"2023-07-02T16:14:05","modified_gmt":"2023-07-02T14:14:05","slug":"el-cese-de-emery","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/2012\/11\/27\/el-cese-de-emery\/","title":{"rendered":"El cese de Emery"},"content":{"rendered":"<p>Un ni\u00f1o sin suspensos es como un jard\u00edn sin flores o un entrenador sin ceses. Esta vez le ha tocado el turno a Unai Emery cuya carrera como entrenador luc\u00eda desde el inicio. Ascensos, buenas clasificaciones, m\u00e1ximas categor\u00edas, las mejores competiciones\u2026y las ganas locas de ser preparador, incluso cuando era futbolista ya jugaba a t\u00e9cnico. De hecho, su carrera profesional pasa directamente en Lorca de la cancha al banquillo en mitad de una temporada.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Emery es un enfermo del f\u00fatbol. Lleva inyectada en las venas la pasi\u00f3n por ese juego. Lo conoce desde dentro, se ha preparado a conciencia, del mismo modo que ha vivido experiencias que en el camino han ido forjando su personalidad y la confianza en una forma de entrenar y competir. Es un profesional de los pies a la cabeza, dedica las horas que hagan falta para mejorar y experimentar con los suyos las vivencias de cada d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de lidiar un toro de tama\u00f1o nada despreciable como es el Valencia y su vestuario, cerr\u00f3 un ciclo con los de Mestalla y lo abri\u00f3 en Rusia. No quiero pecar de ventajista pero no me gustaba nada ese proyecto. Primero, porque el idioma es fundamental para una buena comunicaci\u00f3n. Luego, porque ese f\u00fatbol est\u00e1 organizado desde los poderes de magnates petroleros que s\u00f3lo piensan en ganar.<\/p>\n<p>Se gastan el dinero en todo tipo de fichajes y procedencias. El Spartak de Mosc\u00fa, club m\u00e1s popular de Rusia, cuenta con futbolistas de diez nacionalidades. Intuyo que para Emery convivir con esa diversidad no ha sido f\u00e1cil. Probablemente el equipo haya ido a dos velocidades, la que el pretend\u00eda desde la idea original y la de los futbolistas, puntito an\u00e1rquicos, que no estaban demasiado por la labor de sacrificarse y responder a las exigencias. Esa es la sensaci\u00f3n, posiblemente equivocada, desde la distancia.<\/p>\n<p>Emery es muy cabez\u00f3n, porque no le gusta renunciar a los objetivos y tira y tira del carro hasta hacerlo rodar. Eso vale en ligas competitivas y profesionales (Inglaterra, Alemania, Italia y Espa\u00f1a), donde la disciplina es virtud y obligada compa\u00f1era de viaje. En Rusia no se mueven por ese tipo de par\u00e1metros. La forma de anunciar el cese llama la atenci\u00f3n. Cuando el director deportivo Valery Karpin confirmaba en rueda de prensa la destituci\u00f3n de Emery, la noticia fue recibida con aplausos. Aqu\u00ed ser\u00eda impensable.<\/p>\n<p>Hab\u00eda firmado por dos temporadas, pero apenas cumple unos meses del contrato. Cuando cierre el finiquito y cobre lo que le tengan que pagar, ser\u00e1 bueno que reflexione y que sepa valorar las realidades en las que hoy se mueve el f\u00fatbol. Hay un sitio f\u00edsico y otro qu\u00edmico para entrenadores con personalidad y valores como los suyos. Es bueno saber elegir d\u00f3nde y con qui\u00e9n. Con calma y sin precipitaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un ni\u00f1o sin suspensos es como un jard\u00edn sin flores o un entrenador sin ceses. Esta vez le ha tocado el turno a Unai Emery cuya carrera como entrenador luc\u00eda desde el inicio. Ascensos, buenas clasificaciones, m\u00e1ximas categor\u00edas, las mejores competiciones\u2026y las ganas locas de ser preparador, incluso cuando era futbolista ya jugaba a t\u00e9cnico. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"editor_plus_copied_stylings":"{}","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[],"class_list":["post-4469","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comentarios-2012-2013"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4469"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4469\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5518,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4469\/revisions\/5518"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elbeaterio.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}