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Las otras medallas…

Las medallas de Richard Oribe en los Paralímpicos de Londres añaden una muesca más a la cadena de éxitos de este nadador que inició su andadura en Barcelona 92 y que veinte años más tarde aquí sigue, disfrutando y haciendo buenos todos los esfuerzos propios y de las personas que le ayudan a encontrar un punto de felicidad en esa vida que supone convivir con una parálisis cerebral.

Oribe es un caso como el de muchos otros deportistas que acuden a los juegos con una enorme diversidad de deficiencias físicas o mentales. Basta con ponerse unos minutos delante de un televisor para entender qué supone y qué significa el afán de superación y que sentimientos y valores ofrecen las familias, los entrenadores y los cuidadores que les enseñan y se ocupan de ellos en todo tiempo y lugar.

Por eso puede sorprender que a la hora de valorar comportamientos el jurado de los premios Príncipe de Asturias haya antepuesto la buena relación de dos futbolistas mediáticos como Iker Casillas y Xavi Hernández al enorme esfuerzo del Comité Paralímpico Internacional que es capaz de aglutinar a todas estas personas discapacitadas en una competición ejemplar.

No es fácil encontrar un paralelismo ni las razones que llevan a los votantes a decidirse por “el buen rollito” de dos adversarios que han hecho mucho por evitar tensiones y malos modos en aras a la deportividad y al valor de los esfuerzos colectivos.

Pero eso, siendo extraordinario y que además dignifica a los protagonistas, no se puede comparar con las miles de imágenes que muestran la alegría de quienes participan en un desfile o compiten en una modalidad con la que disfrutan y se sienten orgullosos.

Un ejemplo, obviamente, lo constituye Oribe con seis juegos a sus espaldas, con más de cien preseas en competiciones internacionales, diecinueve de ellas olímpicas. Además entre los recuerdos de su trayectoria figuran medallas al mérito, reconocimientos institucionales, títulos y miles de horas de esfuerzo en una piscina. A sus 38 años ha vuelto a ser feliz. Si pudiera contar lo que piensa y siente con las decisiones de los jurados respecto de algunos premios…

Iñaki de Mujika