El Beaterio de Iñaki de Mujika

Clase de Historia

Noticias de Gipuzkoa
Fecha de publicación: 20 de noviembre de 2006

La clase de Historia de España, con la que terminaba cada día la jornada del año en que estudiaba Preu, resultaba tediosa e insoportable. Era la sexta hora de un día que se iniciaba a las ocho de la mañana. La lección la impartía Don Germán, alias El Cotufo, cuyo tono de voz y el nada sugerente contenido de sus palabras, invitaba al beaterio estudiantil a una hora de prolongada siesta.

Como no estaba bien visto dormirse en el pupitre, se arbitraban fórmulas de entretenimiento. El líder Garbayo las iniciaba con sus largos estornudos. El primero… Prrrrrrrrrrrrrrrrrrrrachís. La jaleada clase contestaba al unísono “Jesús”. Nada pasaba. Cinco minutos más tarde, el segundo estornudo… Prrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrachís. Crecido el alumnado vitoreaba con fuerza “José”. Nada pasaba y Don Germán seguía hablando de Doña Urraca o de quien fuere. Cumplido un tiempo razonable llegaba el tercero. Amplio, largo, con bata de cola y clavel reventón… Prrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrachís. Puesto en pie el público respondía al unísono “María”. Ni los empollones se callaban. A la tercera, sin cambiar un punto el tono de su voz, Don Germán se expresaba ¡Garbayo, fuera de clase! Y Garbayo, más contento que unas castañuelas, se iba a la calle antes que el resto del aula. Así un curso entero.

La Real de hoy es como El Cotufo. Aburre. Su discurso es monocorde, átono, previsible y lo que quieran. A sus clases de historia le faltan una reina casquivana, un príncipe que encandile, un ministro que intrigue, una doncella que enamore, un general que arengue a sus tropas, un conquistador, un descubridor y algunos futbolistas que la pisen, la toquen, la pongan bien, la jueguen y la rematen. Ayer, si soy del Betis me hago el harakiri, porque mi equipo era el primero que no marcaba este año en Anoeta. Lotina dijo que había planteado dos objetivos. No encajar gol y ganar. El primero, cumplido. El segundo se resiste cosa fina. Si es verdad que de la raya para atrás nos hemos asentado, el día que lo consiga de la raya para adelante, me da un espasmo y les pego a ustedes un estornudo de cuarto y mitad que resucita la lista completa de los reyes godos. Mientras eso llega, paciente espera.

Iñaki de Mujika