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El proyecto consolidado de Estella

El Itxako es un club de balonmano femenino. Nada más y nada menos. Acaba de lograr su tercer título de liga consecutivo, que une a la Copa y a la Supercopa que también están en sus vitrinas. Le queda un peldaño por recorrer, porque este fin de semana pueden seguir haciendo historia.


Las navarras viajan a Hungría para tratar de hacer bueno el resultado del partido de ida en el que derrotaron (26-21) al Gyor. Renta de cinco goles que será de seis si consiguen marcar veintidós tantos en el encuentro quizás más importante de la historia, ya que de eliminar a las magiares disputarán por primera vez la final de la liga de campeones.

La vida de la entidad estellesa es relativamente corta. Su presencia en la División de Honor Femenina es reciente, ya que el ascenso que les llevó a la mayor categoría se produjo en la temporada 1999-2000. Han pasado diez años en los que han sabido crecer de forma meteórica. Desde el presidente Miguel Bujanda hasta su técnico Ambros Martín existe un amplio grupo de personas que trabajan validando la estructura. El Itxako es un club modélico, bien gestionado y con recursos suficientes como para competir con los mejores.

Además cuenta con el fervor popular, no solo de cuantos acuden a las gradas de Lizarrería, sino en la calle, en las escuelas deportivas, en su vinculación con los colegios, en actividades sociales al margen de la competición. El Itxako ocupa en nuestro deporte un sitio físico y químico. Van más allá y defienden el progreso como la mejor manera de no adocenarse. Por eso, hace un par de años, junto a otras entidades, lideraron un movimiento de ruptura con los parámetros en los que se movía el balonmano femenino. Son el espejo en que la mayoría de rivales debería mirarse.

En una semana trascendental en la que acaban de ganar la liga y pueden alcanzar la final europea, es necesario destacar todo lo que hacen. En tiempos de crisis y penurias económicas disponen de un enorme plantel, plagado de jugadoras internacionales que se dedican sólo y exclusivamente a prepararse para competir. Cuando las cosas se hacen bien y funcionan, los resultados llegan y los proyectos se consolidan.

Iñaki de Mujika