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Marcha atrás

La rueda de prensa de Xala el pasado lunes en Irún no cayó en saco roto. El pelotari de Lekuine estuvo acompañado de una poderosa guardia pretoriana que apoyaba sus tesis. Médicos, alcaldes, abogados, compañeros, familiares, amigos y periodistas. Todos convencidos de que había razones suficientes como para reclamar el aplazamiento de la final y garantizar la presencia de los dos finalistas en un partido por la txapela.


Para ello había que retroceder en el tiempo, deshacer una decisión que nadie era capaz de entender y garantizar una fecha para que el encuentro decisivo se dispute entre quienes habían ganado el derecho de hacerlo. La presión exterior, la nota de pelotaris y expelotaris, la amenaza de una petición de suspensión cautelar por vía judicial, obligó a la reflexión.

Fruto de la misma es la reconducción del tema. Los miembros del Consejo de Administración de la LEP trataron de encontrar el mejor camino posible sin que nadie quedara con el culo al aire. La nota emitida oficialmente explicaba:

– Posponer excepcionalmente la disputa de la final para el 3 de julio de 2011, siendo disputada entre Olaizola II y Xala, si éste se encontrase recuperado. En el caso de que el pelotari Xala, recientemente operado, no se encontrase en disposición de disputar la final el día 3 de julio de 2011, será considerado en esa misma fecha Olaizola II como vencedor del Campeonato Manomanista 2011.

En un punto anterior justificaban y salvaban la decisión del juez único que determinó que la final se jugase este domingo entre Olaizola II y Oinatz Bengoetxea, calificando la misma como ajustada plenamente a la reglamentación.

Con todas las entradas vendidas, con la recaudación hecha, se supone que la reunión de Xala con su empresa, con los informes médicos de por medio, garantizan el partido del 3 de julio. Para ello, el pelotari de Iparralde inicia su preparación. Llegará a tiempo porque sin esa garantía, dada la necesidad de la patronal por asegurarse la recaudación, este paso atrás no se hubiera producido. Un paso atrás para dar dos adelante.

Ante este nuevo escenario caben dos actitudes. Hemos defendido la razón de Xala. Por tanto, quedamos satisfechos con la resolución y aplaudimos la capacidad de rectificar. Era lo que esperábamos. La otra opción sería arremeter contra la precipitación que les llevó al situarse en el ojo del huracán. La LEP debería hacer un esfuerzo por comunicar a los aficionados, antes de cada campeonato, cuáles son las normas por las que se rige, porque así se evitarían estos problemas que en nada ayudan a la dignificación de la pelota. Porque al final del todo, por aquel bodrio inicial, al que se le queda una cara de aturdido que ni te imaginas es a Oinatz Bengoetxea que este jueves iba a elegir material.  Lo siento por él, pero no cabía otra cosa que la marcha atrás.

 

 

Iñaki de Mujika