El Beaterio de Iñaki de Mujika

¡Por ahora, no comemos en Getaria!

Noticias de Gipuzkoa
Fecha de publicación: 9 de noviembre de 2006

Al paso que vamos esta sociedad va a terminar siendo abstemia. Me refiero a la sociedad futbolística y, en concreto, a la txuri-urdin, que desde hace bastantes años no rasca bola en esta competición. El primer trago nos viene sentando mal y, si lo superamos, el segundo nos remata, porque en todas las combinaciones nos meten una sesión de garrafa que nos deja la cabeza en plan txirivueltas, atolondrada.

Era previsible que el Málaga nos diese anoche por el ipurtzulo, que es lo mismo que decir que nos privase de la menor ilusión de hacer algo en una competición en la que llevamos sin tocar pelo desde que Bakero y sus compañeros futbolistas nos dieran la oportunidad de vivir la última final. Y digo Bakero, porque el entonces técnico realista nos aseguraba después del partido de La Rosaleda que su equipo iba a pasar la eliminatoria en Anoeta. ¡Bendito, José Mari!

Pocos días más tarde, tras el aguacero valenciano, el nuevo responsable del banquillo, nos animó a no perder el ánimo. “No quiero tirar la Copa. Como tenemos ausencias obligadas, quiero hacer alguna prueba pensando en el domingo”, aseguró Lotina con ese rictus de tristeza que le acompañaba tras la derrota. Recuperada el habla, apostó por invitar a los periodistas a una comida hoy en Getaria si los suyos protagonizaban la machada. ¡Bendito, Miguel Ángel!

Como quiera que ambos técnicos, en distintas circunstancias, habían asegurado lo mismo, me fui a Anoeta con un puntito de esperanza. ¡Bendito, Iñaki!

Ésta aumentó con el primero, y el segundo de los goles de Díaz de Cerio. Pero como a este equipo le pasa de todo y los árbitros lo maltratan, el colegiado dio por bueno lo que debió invalidar. El tanto del Chengue subió y a nosotros nos bajaron de la nube del sueño.

Las probaturas del míster apuntaron hacia el futuro inmediato que es el Espanyol, que tampoco anda para cohetes. No contaba con que Kovacevic se le ha roto, pero con los ausentes y presentes tendrá que hacer un equipo que dé réplica a los catalanes, que encandile a la afición y que gane, al menos, para seguir creyendo en los milagros que este beaterio busca y busca con sus rezos.

Por cierto, si el domingo le ganamos al Espanyol le invito a comer a Getaria a nuestro sufrido entrenador. ¡Palabra!

Iñaki de Mujika