Noticias de Gipuzkoa
Fecha de publicación: 6 de mayo de 2007

Pocas semanas como la que hoy termina nos han dado tanto juego. Entretenidísima. Quizás hasta el martes noche, por aquello del festivo, el asunto no se meneó mucho, pero luego ha sido un sin parar, que el Liverpool inició con poderío y hoy terminará con clase de matemáticas y cálculo. Como siempre.
Los reds le soplaron en la oreja a las huestes de Mou. La muchachada de Benítez, puesto el negligé, sopló el matasuegras y les dejó con las ganas. El Chelsea quería estar en la final, pero… ¡Tararí que te vi! Lo mismo que el Manchester, al que los milaneses le pasaron por encima, mandando al limbo la hipotética final inglesa.
Para entonces ya habían aparecido en los mercados las primeras cerezas de la temporada, al preció de 17 euros el kilo. ¡Tararí, dos veces! Llegado el jueves se puso peineta la canallesca. El pantojerío, desbocado y la tonadillera, reclusa. Juzgados, declaraciones, acusaciones, fianzas y vuelta a casa, al chalé de La Pera, ¡al que le vendría mejor el plural, conocido el tamaño de las frutas!. Que el Espanyol y el Sevilla alcanzaran la final de la UEFA fue casi testimonial, viendo como hucheaba el tomaterío.
El viernes quise estar tranquilo. ¡Tararí! Es el día de Lotina. Las vísperas. Aparece en público la niña nueva. Llegan al Maricris los del Barça y me entra la carrampa. Te paran por la calle. “¡Mañana ganamos, Iñaki!”. Piensas para los adentros, ¡Tararí!. Pero sonríes. No sé le puede quitar la ilusión a la gente. El beaterio, sobre todo, es creyente y tiene fe.
Estamos en sábado. Intento esperar tranquilo. Otro tararí. Nubes y claros. Más nervios. Lleno hasta las cartucheras. Los nuestros organizados en baruca y los rivales, en batucada. La grada, como nunca. ¡Estamos tan a gustito!. Loti se suelta el moño ¡con perdón! . Confirma a González, el alto, en el lateral derecho y a Aitor, en el medio izquierdo. Defender es lo que toca. Aguantamos hasta el descanso tras generoso esfuerzo. Nos la clava Iniesta al poco de salir y nos remata Eto’o, al poco de terminar. En medio, Messi. Decían que este equipo estaba mal. ¡Tararí!










