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Si los elefantes usaran tanga…

Si los elefantes del mundo usaran tanga y las elefantas vistieran un alegre tutu, las fábricas de tejidos nadarían en la abundancia y no darían abasto para vestir a tanto paquidermo que circula por selvas, sendas y pistas de circo. Se necesitarían kilómetros de tela para satisfacer la demanda del mercado. Lamentablemente para esas empresas, a nadie, hasta el día de hoy, se le ha ocurrido semejante propuesta y como todo el mundo sabe, esos animales viven como vinieron al mundo. Eso sí, con los colmillos, las trompas, las orejas y alguna cosa más…enormemente desarrollados.


A la Copa que nos ocupa le pasa algo parecido. Se han disputado decenas de ediciones a través de múltiples propuestas. El norte contra el sur, el este contra el oeste. Monarquía, Dictadura, República. La final, en el centro. Los amateurs contra profesionales, los de arriba contra los de abajo, los pueblos contra las ciudades…Pero nada satisface a la afición y nadie da con la tecla que acierte. Lo actual es bochornoso. A los clubes modestos les obligan a disputar crueles eliminatorias previas con la esperanza de que algún día uno de los mediáticos se cruce en el camino. Por ejemplo, el Portugalete se dejó media vida para entrar en un bombo y emparejarse con el Getafe. Al Ceuta le visitó un Barça de bolo veraniego y al resto de supervivientes la taquilla no les saca de pobres.

La mano caprichosa de no sé quién emparejó a la Real con el Almería. Eliminatoria ramplona y poco gratificante. Recuerden que en la ida se recaudaron 2.600 euros que no llegan ni para pagar el hotel. Han dado ya las doce de la noche y me pongo delante de este ordenador a escribir después de haberme pegado una pechada y antes de la siguiente. Hoy saldré de Almería y atravesaré las provincias de Granada, Jaén, Ciudad Real, Toledo, Madrid, Segovia, Burgos y Araba antes de llegar al territorio comanche. Podría volar en avión, pero con estos vendavales no monto en pájaro ni aunque me aseguren una herencia en Pernambuco.

Como quiera que el 2-3 de la ida no encandilaba demasiado, entendí como normal que el míster dejara en casa, jugando al julepe en mesa con brasero, té, magdalenas para untar y pastas, a Claudio, Zuru, Charly…amén de los inquilinos de la enfermería. "No voy a hacer una revolución" aseguró Lasarte. A la vista del equipo inicial podríamos hablar de desaceleración que, aunque no es lo mismo, se le parece. Y no se me ocurre escribir que eso era tirar la toalla, porque se nos cabrea. ¡Después de tres victorias consecutivas en liga y dieciséis puntos en el zurrón cualquiera dice nada!.

Cuando apareció la alineación en la pizarra, no hacían falta más explicaciones. Todo lo contrario. Afirmación clara de planes y ambición. Mensaje indiscutible al equipo y al respetable. Martín Lasarte puso más madera y no guardó peones. Si en la ida de Anoeta, Mikel González, y Xabi Prieto ocuparon plaza en el banquillo, anoche salieron los dos desde el principio. Equipo solvente, sin duda. Zubikarai, Dani Estrada, Elustondo y Sarpong repitieron como titulares. Xabi Prieto, por dentro, haciendo la media punta y buscando la conexión con el hondarribitarra. Elustondo, sujetando junto a Rivas, el eje de la bisagra y los demás en su sitio con "los mikeles" defendiendo el centro de la zaga por si aparecía Ulloa. Y apareció. Lo mismo que Goitom y Agirretxe quienes firmaron los tres tantos del 2-1.

El partido fue como en los viejos tiempos. Nocturno, bajo la pequeña luna que lucía en un cielo sin nubes. Y la radio, siempre la radio. Ayer no hubo tele que se atreviera, pero las emisoras (Onda Vasca, por supuesto) estábamos aquí, para llevar a los seguidores realistas las andanzas de su equipo. Si no es por nosotros, ni se enteran. ¡Y encima, nos quieren cobrar!. ¡Qué falta de tacto!.

Iñaki de Mujika