El Beaterio de Iñaki de Mujika

Las vueltas de Willi Fog en la noria

Noticias de Gipuzkoa
Fecha de publicación: 26 de noviembre de 2006

Esta semana ha vuelto Mikel Etxarri de su periplo sudaca, después de ver no sé cuántos partidos, no sé cuántos campos de fútbol, futbolistas, aeropuertos. No le han perdido las maletas, aunque eso no es lo importante. Lo trascendente son sus apuntes. Lo escribe todo en un cuaderno grande, que antes era de color azul. Es como Willi Fog en la noria. Da vueltas hasta marearse. Mira, se fija, piensa y escribe.

Pero falta lo trascendente. La decisión. Etxarri pregunta por el mundo mundial a todo quisqui. Llama a futbolistas que han defendido la camiseta en años precedentes. Si todavía gusta y le consideran como interesante refuerzo, le pega un par de tientos para ver cómo respira. El futbolista lo cuenta a su intermediario, el intermediario al periodista, el periodista al mundo entero. Se arma la revolución. Así surgen sus rumores.

El caso de Etxarri es admirable. Sobrevive a todas las mareas. Tiene un barco a prueba de embestidas. Lo mismo navega en aguas cristalinas y mansas, que se debate en oleajes imposibles. Pero aguanta. Ve pasar a su lado el desfile. A veces le suena el trombón en sus tímpanos, le dejan sordo y lo retiran a los cuarteles de invierno. Otras oye el susurro suave del violín, o la voz meliflua de una declaración de amor.

Ahora ha recuperado liderazgo perdido. Con él, mano a mano, Loren, el central que llevaba brazalete y que encarnaba los viejos valores que ahora tanto se echan en falta sobre el césped. Entre los dos proyectan y sugieren. Escuchan a Lotina y deciden todos. Las propuestas, al Consejo. Los que preside Fuentes, como los emperadores romanos, levantan el índice o lo apuntan al suelo. Según la decisión, la gestión. Así llegó Jesuli. Así llegarán otros.

Mientras tanto, Willi Fog pasa al ordenador los apuntes escritos. ¿Un central? ¿Un centrocampista creativo? ¿Un medio izquierdo que las ponga? ¿Un delantero que las remate? ¿Una estampita de la Virgen de Coromoto que nos ilumine e interceda? Vayan ustedes a saber. Lo único cierto es que, como lleguemos a Navidad con los mismos puntos que a mí me daban en clase de gimnasia, los refuerzos no van a salir del armario. Con perdón. Así que a los futbolistas, a los que esta semana el míster les ha cantado las cuarenta en bastos, ya puedan espabilar.

Iñaki de Mujika